Bad Religion no es simplemente una banda de punk rock; es una institución cultural que ha definido el género durante más de cuatro décadas. Desde su surgimiento en la escena de Los Ángeles a finales de los setenta, han servido como el faro intelectual para una generación de músicos, combinando una agresividad rítmica inquebrantable con armonías vocales complejas y letras que desafían el dogma social y político. Su historia es una de resistencia, experimentación y un compromiso inquebrantable con la ética "Do It Yourself" (Hazlo tú mismo).
Todo comenzó en 1979, cuando un adolescente de 15 años llamado Gregory Walter Graffin descubrió el programa de radio «Rodney On the Roq» en la emisora KROQ. Para un joven en los suburbios de Los Ángeles, este programa fue una puerta de entrada a un mundo de disidencia sonora. Mientras sus compañeros de escuela se conformaban con la cultura popular, Graffin se sintió atraído por el punk y el new wave que llegaban de Nueva York y el Reino Unido, pero sobre todo por la incipiente y cruda escena local de Los Ángeles.
La búsqueda de aliados musicales llevó a Greg a conectar con Jay Ziskrout, un baterista con intereses similares. La química fue inmediata, y pronto sumaron a Brett Gurewitz, un guitarrista de Woodland Hills que ya tenía experiencia en una banda de new wave llamada The Quarks. Brett traía consigo no solo talento, sino también recursos logísticos esenciales: un amplificador y una camioneta. Con la incorporación posterior de Jay Bentley, un guitarrista que aceptó aprender a tocar el bajo para poder integrarse, la formación original estaba completa.
El nombre "Bad Religion" y el icónico logotipo del "crossbuster" (una cruz tachada) no fueron elegidos por un sentimiento antirreligioso simplista. Para los jóvenes músicos, representaban una crítica a cualquier institución —social, política o religiosa— que impusiera una uniformidad de pensamiento. Sus primeros ensayos tuvieron lugar en el garaje de la madre de Graffin, un espacio que bautizaron como «The Hellhole», el cual se convirtió en el epicentro de su creatividad y en un punto de reunión para los jóvenes punks locales.
La banda no perdió tiempo y grabó su primer demo en el Estudio 4. Gracias a la mediación de Lucky Lehrer (baterista de Circle Jerks), su música llegó a los oídos de Rodney Bingenheimer, lo que les valió su primer concierto importante como teloneros de Social Distortion. Este impulso inicial llevó a Graffin y Gurewitz a tomar una decisión trascendental: fundar su propio sello discográfico, Epitaph Records, para lanzar su primer EP homónimo.
En 1982, respaldados por un préstamo del padre de Brett, grabaron su álbum debut de larga duración, How Could Hell Be Any Worse. Durante este proceso, Jay Ziskrout abandonó la banda, siendo reemplazado rápidamente por Pete Finestone. El disco fue un éxito subterráneo y contó con la colaboración de Greg Hetson (Circle Jerks), quien aportó un solo de guitarra icónico. Sin embargo, tras este éxito inicial, la banda entró en una fase de inestabilidad profunda.
El año 1983 marcó un punto de inflexión negativo. La escena punk estaba fragmentada, Greg Graffin se mudó a Wisconsin para estudiar, y Brett Gurewitz comenzó a hundirse en la adicción a las drogas. En este contexto de desorden, la banda grabó Into The Unknown, un álbum que rompió radicalmente con el sonido punk para explorar texturas de sintetizadores y ritmos monótonos. Jay Bentley, en desacuerdo con esta dirección musical, abandonó el grupo durante las grabaciones.
American Jesus - Recipe of Hate (1993)
Into The Unknown fue recibido con rechazo por la comunidad punk y llevó a la bancarrota temporal de Epitaph. La banda se disolvió virtualmente, con sus miembros dispersos en otros proyectos o estudios universitarios. Parecía que la historia de Bad Religion terminaría como una anécdota de la escena de Los Ángeles, pero el regreso de Graffin a California y la insistencia de Greg Hetson por reformar el grupo encendieron una nueva chispa.
Hacia 1986, la banda comenzó a recuperar su forma. Jay Bentley regresó tras ser convencido de que el repertorio volvería a sus raíces energéticas. Brett Gurewitz, tras superar sus problemas de adicción y fundar los estudios Westbeach Recorders, se reincorporó plenamente. En 1988, lanzaron Suffer, un álbum que es ampliamente considerado como el disco que salvó el punk rock en una época donde el género parecía moribundo. Suffer definió el sonido del "melodic hardcore": rápido, corto, con armonías vocales ("oozin' aahs") y letras académicas.
A este éxito le siguió No Control (1989), que consolidó su popularidad y los llevó a su primera gira exitosa por Europa. A pesar del éxito crítico, los miembros aún mantenían sus empleos y estudios; Graffin, por ejemplo, estaba inmerso en su maestría en la UCLA. En 1990, lanzaron Against The Grain, un disco que refinó sus armonías y los convirtió en referentes indiscutibles. En esta etapa, Bobby Schayer reemplazó a Pete Finestone en la batería, aportando una precisión técnica que elevó el directo de la banda.
A principios de los noventa, con álbumes como Generator (1992) y Recipe For Hate (1993), Bad Religion comenzó a experimentar con estructuras más accesibles y colaboraciones políticas (como el EP con Noam Chomsky). La presión del crecimiento de Epitaph y la ambición de llegar a una audiencia global llevaron a la banda a firmar con el sello multinacional Atlantic Records.
El lanzamiento de Stranger Than Fiction (1994) marcó un hito comercial, pero también una ruptura interna dolorosa. Brett Gurewitz decidió abandonar la banda tras la grabación, motivado por el abrumador éxito de Epitaph (impulsado por bandas como The Offspring) y tensiones personales, especialmente con Jay Bentley. Para llenar el vacío, reclutaron a Brian Baker, una leyenda del punk de Washington D.C. (Minor Threat).
Bajo el liderazgo compositivo casi exclusivo de Graffin, la banda lanzó The Gray Race (1996), que tuvo un éxito masivo en Europa, y el álbum en vivo Tested (1997). Aunque la banda seguía siendo prolífica con discos como No Substance (1998) y The New America (2000), muchos críticos y fans sentían que la chispa creativa se había atenuado tras la partida de Gurewitz.
El nuevo milenio trajo cambios significativos. Bobby Schayer tuvo que retirarse debido a una lesión crónica en el hombro, siendo reemplazado por el prodigio Brooks Wackerman. Más importante aún, Brett Gurewitz regresó oficialmente a la banda en 2001, y el grupo volvió a su hogar discográfico original, Epitaph.
La reunión de la dupla compositiva Graffin-Gurewitz dio como resultado The Process Of Belief (2002), un álbum que recuperó la energía de sus años dorados y fue aclamado por la crítica. Siguieron explorando temas sociopolíticos profundos en The Empire Strikes First (2004), una crítica feroz a la geopolítica de la era Bush.
Los Angeles Is Burning
The Empire Strike First (2004)
Durante estos años, Greg Graffin consolidó su carrera académica, obteniendo un doctorado en zoología y convirtiéndose en profesor en la UCLA. Esta dualidad entre el punk y la ciencia se reflejó en álbumes como New Maps Of Hell (2007) y The Dissent of Man (2010), donde las letras se volvieron aún más reflexivas sobre la condición humana y la evolución.
En 2013, lanzaron True North, un álbum que destilaba la esencia de su sonido clásico en canciones cortas y potentes. Sin embargo, poco después, la formación sufrió bajas importantes con las salidas de Greg Hetson y Brooks Wackerman. Lejos de rendirse, la banda incorporó a Mike Dimkich y Jamie Miller, manteniendo su actividad en vivo de manera incansable.
Tras un paréntesis de seis años —el más largo de su carrera—, dedicado a la vida familiar y proyectos académicos de sus miembros, Bad Religion regresó en 2019 con Age of Unreason. Este decimoséptimo álbum demostró que su capacidad para analizar el caos del mundo moderno seguía intacta, ofreciendo un manifiesto contra la desinformación y el anti-intelectualismo contemporáneo.
La historia de Bad Religion es el testimonio de una banda que ha sabido envejecer sin perder su relevancia ni su rabia. A través de cambios de formación, crisis de identidad y el paso de las décadas, han demostrado que el punk no es solo una fase de la juventud, sino un compromiso de por vida con la razón, la música y la búsqueda de la verdad. Con diecisiete álbumes a sus espaldas, siguen siendo los maestros indiscutibles de un género que ellos mismos ayudaron a construir.
Bad Religion - Infected (1994)
MIEMBROS:
Actuales: Greg Graffin – Voz, Teclados (1980–1984, 1984–presente)Brett Gurewitz – Guitarra (1980–1984, 1988–1994, 2001–presente)
Jay Bentley – Bajo (1980–1982, 1986–presente)
Brian Baker – Guitarra (1994–presente)
Mike Dimkich – Guitarra (2013–presente)
Jamie Miller – Batería (2016–presente)
Anteriores Jay Ziskrout – Batería (1980)
Pete Finestone – Batería (1981–1982, 1984–1987, 1988–1991)
Paul Dedona – Bajo (1982–1984)
Davy Goldman – Batería (1982–1984)
Greg Hetson – Guitarra (1984–2013)
Tim Gallegos – Bajo (1984–1985)
John Albert – Batería (1984–1985)
Lucky Lehrer – Batería (1987)
Bobby Schayer – Batería (1991–2001)
Brooks Wackerman – Batería (2001–2015)
DISCOGRAFÍA(*):
How Could Hell Be Any Worse? (1982)Into the Unknown (1983)
Suffer (1988)
No Control (1989)
Against the Grain (1990)
Generator (1992)
Recipe for Hate (1993)
Stranger than Fiction (1994)
The Gray Race (1996)
No Substance (1998)
The New America (2000)
The Process of Belief (2002)
The Empire Strikes First (2004)
New Maps of Hell (2007)
The Dissent of Man (2010)
True North (2013)
Age of Unreason (2019)
FUENTES:
thebadreligionpage.netWikipedia
FOTOS:
1) Lindsay Brice / Getty Images2) Martyn Goodacre / Getty Images
3) Daniel Boczarski / Redferns via Getty Images
4) Joerg Koch / Redferns
5) Medios y Media / Getty Images
VIDEO:
Youtube (@LosotrosRecords)(*) Sólo se muestran los discos de estudio.